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THE EDITORIAL SECTION PROVIDES MONTHLY COMMENTS AND REFLECTIONS ABOUT SENSORY SCIENCES BY PERCEPNET EDITORS AND CONTRIBUTORS

Pensamientos oculares
[Eye thinking]

La función periférica de los sentidos es un tópico que no ha conseguido, hasta ahora, ser cuestionado por la ciencia. A pesar de la dificultad que supone la simple enumeración e identificación de los distintos sistemas sensoriales y analizar su funcionalidad, hay suficiente unanimidad en describirlos como las «puertas exteriores» del sistema neural y, por extensión, del complejo cognitivo, en cuyo centro indiscutible se halla el cerebro.Sin embargo, hace unas semanas, ese centro se ha desplazado un poco más hacia la periferia, y los sentidos se encuentran un poco más cerca del centro.

La revista Cell en su número del 8 de agosto, publicaba un artículo en el que se describen partes sustanciales del mecanismo mediante el cual la experiencia sensorial conforma el cerebro.

Una proteína, Otx2, es la responsable de producir períodos de plasticidad en los que el cerebro realiza nuevas conexiones. La sorpresa surge al comprobar que la señal que desencadena el proceso de aprendizaje, es decir, la liberación de la proteína, en el caso del sistema visual en concreto, no procede de ese cortex, sino de la retina. Los investigadores presumen, además, que puede repetirse el mismo fenómeno en el olfato y el oído.

Sin duda, poder formular los mecanismos moleculares que rigen la compleja dinámica del cerebro es un paso imprescindible para comprender su funcionamiento. Pero cada vez más, como en el caso del código genético, el auténtico objetivo y punto de partida consiste en desentrañar qué formas adquiere y cómo se difunde la información que se genera en los receptores sensoriales y que circula hasta el cerebro, independientemente del soporte molecular que utilice. Aparece cada vez con mayor claridad que los órganos sensibles al entorno no se limitan a una simple transducción, sino que completan las señales generadas por los impulsos exteriores con informaciones complementarias de carácter espaciotemporal y referencias a la intensidad y permanencia de la experiencia, sin las cuales esa información carecería de utilidad.

Más allá de la bioquímica (y la biofísica) sensorial, hay una cibernética de la percepción, una teoría informacional, en la que la retroalimentación entre el cerebro y los órganos sensoriales diluye las visiones jerárquicas radiales para introducirnos en una semántica de la cooperación reticular.

En muchos aspectos, el cerebro ha perdido sus límites y puede considerarse que empieza donde empieza el procesamiento de la información. Deberemos ajustar nuestra visión, e incluso nuestros tópicos, a la panorámica que las novedades científicas nos presentan. A fin y al cabo, nada hay de definitivo sobre el origen de los pensamientos, y puede que el aprendizaje se construya como el diario que nuestros sentidos escriben sobre la plasticidad cerebral.

Sugiyama, S.; Di Nardo, A.A.; Aizawa, S.; Matsuo, I.; Volovitch, M.; Prochiantz, A.; Hensch, T.K.: «Experience-Dependent Transfer of Otx2 Homeoprotein into the Visual Cortex Activates Postnatal Plasticity», Cell 2008; 134: 508-520.

 

[+EDITORIAL]
19/09/08
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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