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Dulce como la estevia
Por Eva Tarragona
Además de la sacarosa hay muchísimas otras moléculas, naturales
y sintéticas, que tienen sabor dulce. Algunas se han utilizado con gran
profusión en la industria alimentaria, especialmente aquellas que tienen
cualidades diferenciadas de la sacarosa y que pueden convertir un alimento
dulce y calórico en un alimento igualmente dulce, pero sin calorías.
La estevia, el extracto de una planta de origen sudamericano
del mismo nombre, tiene también un intenso sabor dulce. Sus cualidades están
motivando una rápida expansión en mercados como el coreano o el japonés, donde
más de la mitad de los edulcorantes utilizados se obtienen a partir de esta
sustancia. Sin embargo, y a pesar de su presencia en las mesas de los
japoneses, la Comisión Europea rechazó en el año 2000 la propuesta de permitir
su uso por la existencia de dudas respecto a su seguridad sanitaria.
Ante este rechazo, un equipo internacional de científicos,
liderado por Jan Geuns y Johan Buyse de la Universidad Católica de Leuven en
Bélgica, ha publicado un libro en el que se suman pruebas de la seguridad de la
estevia. Además de ser 100% natural, estable a altas temperaturas (puede
utilizarse en pastelería) y acalórica, pueden consumirla sin problemas los
diabéticos, las personas obesas y quienes sufren fenilcetonuria y deben evitar
estrictamente en sus dietas la presencia de edulcorantes comunes, como el
aspartamo. La estevia tiene también algunas propiedades medicinales, que
algunos países de Sudamérica han utilizado desde tiempos remotos, como la
capacidad de rebajar la tensión arterial cuando es consumida a dosis elevadas.
Como respuesta al requerimiento de la CE de ampliar las
investigaciones sobre esta planta, los científicos de la universidad de Leuven
crearon en 2003 el Centro
Europeo de Investigación sobre la Estevia. El primer acto científico que
organizaron tuvo lugar en abril de 2004, el Congreso Internacional sobre la
Seguridad de la Estevia. Las conclusiones de este simposio, que ahora ya están
disponibles, difunden igualmente la completa seguridad de esta dulce sustancia.
De permitirse el consumo en Europa, es probable que muchos países
sudamericanos, donde la planta crece con facilidad, se conviertan pronto en importantes
competidores en el lucrativo mercado de las sustancias edulcorantes.
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