El gen SOX2
es ya un viejo conocido de los científicos por su papel
crucial en la diferenciación de células madre
en neuronas especializadas del cerebro, ojos y oído
interno. Ahora, científicos de la Duke University,
han dado con otra función de este gen durante el desarrollo
embrionario.
Brigid Hogan y su equipo han encontrado que SOX2 desempeña un cometido
de primer orden al inducir la especialización de células
madre también en la superficie y parte posterior de
la lengua. En estas localizaciones, estas células originan
papilas gustativas. Además, han determinado que la
expresión del gen no es suficiente. Esta expresión
ha de mantenerse entre unos niveles muy precisos, por encima
o por debajo de los mismos no se producirá la transformación
en papilas.
Las conclusiones del trabajo, publicado en la revista Genes
and Development, ponen un granito de arena más
en el entendimiento del control del comportamiento de las
células madre embrionarias. Las células de las
papilas gustativas, como otras células epiteliales,
sufren un continuo desgaste, se desprenden y son sustituidas
por otras. Por tanto, este nuevo papel del gen SOX2 no sólo
es determinante durante el desarrollo, sino que también
participa en como las células madre pueden mantenerse
operativas en el individuo adulto.
Una vez más los nuevos descubrimientos y el estudio de patrones biológicos
básicos de este tipo, podrían conducir a una
mejor comprensión de las enfermedades del desarrollo
relacionadas con el aparato digestivo, como los niños
con mutaciones que desarrollan fístulas traqueo-esofágicas
o problemas en el conducto intestinal.