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THE PERCEPTIONS MODULE OF PERCEPNET PROMOTES CRITICAL DISCUSSION ABOUT HOT ISSUES IN SENSORY SCIENCE AND PERCEPTION, THROUGH MONTHLY CONTRIBUTIONS OF OUTSTANDING RESEARCHERS AND PROFESSIONALS.
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Sensorialidad básica (8): dimensiones del dolor
[Basic sensoriality (8): pain dimensions]
Josep de Haro Licer
Hospital de Badalona

El dolor tiene la finalidad de orientar un cambio en una estructura, función, acción, pensamiento, o incluso, en el espíritu del hombre, con la finalidad de modificar la «postura» ante la vida, o lo que es lo mismo, desprenderse de la causa que genera y mantiene dicha sensación, que no es nada más que una forma de manifestar un proceso lesivo que acontece en el organismo.

Existen multitud de dolores para multitud de circunstancias. Cada padecimiento, cada situación dolorosa, requiere un tipo de terapia. Así, existen unos tipos de dolor que necesitan ser tratados con fármacos, otros tipos requieren cirugía, otros fisioterapia, algunos más terapia psicológica o psiquiátrica, etc.

Ante tal situación, el cuerpo humano con sus funciones amortigua esos padecimientos gracias a sus propios mecanismos antidolorosos (antiálgicos o analgésicos), siendo los más importantes los desarrollados en el cerebro y médula espinal, donde se liberan las sustancias específicas analgésicas llamadas serotoninas, encefalinas y endorfinas. Estas sustancias parece ser que actuarían sobre las fibras  C y Aδ. También existen otros tipos de estímulos reductores de la sensación dolorosa como el de tipo táctil, que desencadena disminución de la sensación del dolor, o como la estimulación eléctrica. Sin embargo, en ocasiones, el cuerpo puede reaccionar en dirección contraria, con respuestas exageradas de dolor llamadas hiperalgesias a causa de una sensibilidad excesiva al dolor.

Todos los sentidos colaboran en el diseño del dolor. Esto implica que no existe el dolor puro, como sensación aislada del resto de sensaciones. Podemos experimentar que el dolor otorgado por la piel es distinto al dolor generado, por ejemplo, en una fractura ósea o debido a un exceso de sonido o por exceso de luz.

Con estos pequeños conocimientos, podemos exponer la complejidad de los distintos tipos de dolor. Hasta ahora hemos descrito los dolores agudos y sordos, los viscerales y los referidos, los localizados y los difusos, los breves y los prolongados (crónicos), los esporádicos y los frecuentes. A todas estas categorías podemos añadir, además, la peculiaridad del dolor que aparece según el sentido alterado predominante. Se trata de un dolor que va acompañado del sufrimiento de la función típica del órgano del sentido que ha sido afectado. Una otalgia (dolor de oído) interfiere en la audición, una oftalmodinia (dolor del ojo) repercute en la visión, etc.

Demasiado frecuentemente se olvida que el dolor tiene tres dimensiones: la dimensión material que abarca las lesiones físicas, la dimensión mental que comprende el mundo de los sentimientos, la voluntad, la inteligencia, etc., y por último la dimensión espiritual, importante para determinadas personas. Dimensiones que, en definitiva, serán origen de falta de confort, dolor y padecimiento dependiendo de los niveles de sensibilidad (facilidad para detectar el dolor), de los niveles de susceptibilidad (facilidad de verse afectado) y de los niveles de intolerancia (facilidad de rechazo) de la persona que lo padece.

Podemos ver, así, que la sensorialidad del dolor depende de múltiples factores, entre los que encontramos los diez tipos de dolor, los cinco tipos básicos de sentidos, los tres niveles del ser humano, los tres factores de predisposición, y a los que hemos de añadir los numerosos filtros expuestos en los capítulos primeros de esta serie temática (fig. 1).

Figura 1. El dolor además de poder ser agudo, sordo, visceral, referido, localizado, difuso, breve, prolongado (crónico), esporádico y frecuente; depende de los sentidos alterados y de la dimensión en la que se desarrolla.

De esta manera, desde el punto de vista del prisma poliédrico del dolor que hemos estado descomponiendo, podemos facilitar la atención del padecimiento del mismo.

Dr. J. de Haro

Sensorialidad básica (1): la realidad ingenua
Sensorialidad básica (2): los filtros de la realidad
Sensorialidad básica (3): la multiplicidad de los sentidos
Sensorialidad básica (4): la diversidad táctil
Sensorialidad básica (5): presión, vibración y cosquilleo
Sensorialidad básica (6): la importancia clínica del tacto
Sensorialidad básica (7): el dolor

 

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22/02/08
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