|
Cámaras con vista
Queda mucho para que la
inteligencia artificial pueda ver como lo hace el sistema visual humano, pero de
momento ya existen sistemas que imitan de forma rudimentaria pero muy útil el
sentido de la vista. No se trata sólo de conseguir una mera reproducción de
imágenes sino interpretar de forma inteligente lo que capta una cámara. De esta
forma se ha conseguido por ejemplo, máquinas que pueden reconocer la
autenticidad de una firma; en este caso un ordenador puede analizar datos como
la velocidad y la forma con que se traza y compararla con una firma
autentificada o verificar si el dueño de la mano que intenta sacar dinero en un
cajero automático es la misma que el dueño de la cuenta corriente. Si lo que se
pretende es desarrollar un sistema de seguridad para evitar el robo de
automóviles o posibilitar su reconocimiento ante posibles infracciones, pueden
utilizarse cámaras con capacidad para ver, reconocer y memorizar matrículas.
Oídos para ojos que no ven
Escuchar para ver. Esta es la estrategia
utilizada para desarrollar un invento prodigioso que puede devolver la vista a
los invidentes, sus creadores lo llaman "espacio acústico virtual" y aunque
conceptualmente pueda parecer complejo, el objeto en sí parece de lo más simple.
Se trata de unas gafas que llevan incorporadas dos microcámaras acopladas a un
sistema de procesamiento de imágenes en 3D, que a su vez está conectado a otro
sistema que asocia estas imágenes a señales acústicas que finalmente, se
transmiten a unos auriculares. La estrategia consiste en crear un espacio
virtual en el cerebro no basado en imágenes como lo hace la visión sino en
sonidos, de un modo parecido a lo que sucede cuando con los ojos cerrados
podemos saber la distancia aproximada a la que está un objeto. Pero como no
todos los objetos emiten sonidos ni éstos son representativos de la forma que
tienen ni de la posición exacta que ocupan en el espacio, lo que hace el sistema
es asociar sonidos a cada una de las imágenes captadas por las cámaras; de esta
forma se logra un escenario acústico que puede ser interpretado de manera
paralela a como lo haría la visión. Los coordinadores del proyecto, Luis
Fernández Rodríguez, del Instituto de Astrofísica
de Canarias (IAC) y José Luis
González Mora, de la Universidad de La Laguna, lo definen como una simulación de
la situación que se produciría al cubrir todos los objetos que nos rodean con
pequeños altavoces.
Lo más
sorprendente es que algunos de los invidentes que probaron las gafas,
especialmente aquellos con una ceguera reciente, lograron activar con los
estímulos sonoros su corteza visual y percibir sensaciones luminosas. No es de
extrañar que como dice Luis Fernández Rodríguez, "la primera reacción" al probar
el invento "es que todos sonríen".
|