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Funcionamiento y limitaciones de los sentidos
electrónicos
Desde el punto de vista tecnológico, los sensores
electrónicos se encuentran aún en fase de desarrollo, a pesar de llevar unos
cinco años en el mercado. De todos ellos, los más desarrollados son
"narices" compuestas por matrices de hasta 32 sensores. La tecnología
en la que se basan va desde los polímeros orgánicos hasta los metales. Sus aplicaciones
se benefician de una gran sensibilidad y correlación con los resultados de
paneles sensoriales humanos. No obstante, tienen algunas limitaciones
relacionadas con la pérdida de sensibilidad en presencia de determinados
compuestos, la necesidad de adaptar su funcionamiento a cada aplicación
concreta, o la imposibilidad de obtener datos cuantitativos para las
diferencias en los aromas.
Para una revisión de la investigación en sentidos
electrónicos y su disponibilidad comercial: http://nose.uia.ac.be/review/
Microextracción en fase sólida para aromas
La microextracción en fase solida (MEFS o, en inglés, SPME)
es una técnica preparativa que permite concentrar y aislar analitos de una
muestra, que se adsorben o absorben a unas fibras con un determinado recubrimiento.
La cantidad de analito extraído viene determinada por su coeficiente de
partición entre la muestra y el material que recubre las fibras. La
trasferencia de las fibras con una jeringa al sistema de análisis permite la
cuantificación e identificación de los analitos. La técnica integra la toma, la
extracción y la carga de la muestra en el sistema, y se puede aplicar a la
analítica de alimentos, aromas y fragancias, en laboratorio o in situ.
Para el funcionamiento y aplicaciones de esta tecnología, consultad
la página de la Universidad de Waterloo, en Canadá:
http://sciborg.uwaterloo.ca/chemistry/pawliszyn/
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